Hace unos días, leía en el suplemento de un conocido periódico de tirada nacional, una entrevista al escritor Fernando Sánchez Dragó. De entre las muchas cosas que este buen señor contaba ( y con las que se puede estar de acuerdo o no) hubo una que me llamó mucho la atención, venía a decir (más o menos) que el valor de su voto no era el mismo que el de una persona que ve telebasura...
¡¡!! No me gusta la telebasura (por supuesto que no), pero de ahí a menospreciar el voto de una persona (teniendo en cuenta que el humilde voto es la materialización de nuestras ideas, de nuestros sueños y esperanzas)....¡¡ Qué quiere que le diga sr. Sánchez Dragó, mi humilde voto o el de cualquiera de mis convecinos, vale lo mismo, exactamente igual que el suyo!!
(Maravillas de la democracia).
p.s. aquí un pequeño extracto de la entrevista.