El señor Paco era un hombre alto y enjuto de carnes, había dejado atrás
los noventa y pico años, y con una envidiable mala salud de hierro se
lanzaba cuesta abajo hacia la celebración de su centenario. Tenía una
voz profunda y suave, los ojos en otro tiempo claros se habían ido
tornando acuosos, hasta que un extraño velo blanco los cubrío. Sucedío
entonces la mayor desgracia que le puede acontecer a un lector
empedernido, con una sed abrasadora de adquirir conocimientos, el señor
Paco se quedó ciego. Entrar en la salita donde solía dormitar sentado
en un viejo y ajado sillón era toda una experiencia: El sillón mirando
a la ventana; los ralos cabellos blancos de él bañados por los rayos
del sol; las paredes cubiertas de estantes repletos de libros, el
penetrante olor a papel viejo. El tiempo parecía haberse detenido allí.
En cuanto el señor Paco presentía la presencia de algún invitado, oteaba el aire como el sabueso buscando la presa.
- Ven, hijo, ven. Anda y lee algo para este pobre viejo.
-¿don Paco qué le leo?
- Lo que quieras hijo. Escoge tú.
El silencio de la sala era roto por el recitar de algún poema, un tratado de filosofía, alguna aventura extraordinaria.
El señor Paco volvía la cara hacia la ventana, la expresión beatifica y
entre dientes, casi murmurando iba recitando la lectura de aquel día.
La tarde pasaba en un suspiro, al despedirnos siempre decía- Coge un
libro hijo, que seguro que tu les das mejor uso que este pobre viejo.
- Don Paco, no diga usted tonterías.
Una mañana de primavera el señor Paco se apagó como una vela que se ha ido extinguiendo poco a poco.
Desconozco donde acabaron los libros, la casa fue vendida por unos
sobrinos de él. Lo que si echo profundamente de menos son aquellas
tardes de lectura, las charlas sobre libros y escritores. La agradable
compañía de don Paco.
(Escrito por mi amigo Johndoe, posteado con permiso de él.)
Dedicado con cariño a Ele Gallerani.





26 oct 2007 | 07:36 PM
BSSSSS AGRADECIDOS¡¡¡¡
27 oct 2007 | 04:08 AM
Qué bella historia, es todo un símbolo del poder de la lectura, que nos mantiene vivos y entusiastas a pesar de las circunstancias
cariños Náufrago
27 oct 2007 | 05:47 AM
Bellos recuerdos!!!
Saludosss!
27 oct 2007 | 11:45 PM
Don Paco era toda una eminencia, alguien con quien daba gusto compartir el tiempo, era un autodidacta en estado puro.
Saludos