Hace tiempo leí en una novela (El cartero y Pablo Neruda) una frase que me impactó en sobremanera;con el "permiso" del autor y los personajes he hecho mía:"La poesía no es de quien la escribe, si no de quien la necesita."
Puede parecer algo (bastante) egoísta, pero gracias a ellos, los poetas, los sentimientos se transforman en palabras, el silencio se moldea convirtiéndose en algo completamente nuevo y maravilloso: el verso, el poema. Suena tan distinto un poema leído en silencio a el mismo poema leído en voz alta. Con voz torpe recito los poemas, y verso a verso, derramado sobre mi el espíritu de la poesía vuela mi alma libre a otros mundos, más hermosos y plenos.
A Dios gracias por los poetas y por sus versos.
(Sumergido en un extraño sopor de melancolía y bajo los efectos de un buen puñado de poemas; resumiendo: ebrio de Poesía)