"El almacén del diablo", así rezaban los subtítulos de la antigua película... Entreabrió los ojos y vio o creyó ver el comienzo del filme: Una prisión del Oeste, donde malvivían una legión de forajidos.
Volvió a dormitar y cuando por fin despertó, pasaban uno de esos programas que te venden de toda clase de artilugios inútiles.
Se quedó sentado, todavía algo atontinado, viendo la televisión; de repente salió de su letargo y masculló:-Este es el almacén del diablo.- Al tiempo que se llevaba la mano al pecho.