Juega Eolo a corretear por las calles.
A su paso se cimbrean las palmeras,
como lozanas mozas.
Corre Eolo una y mil veces…
Aplauden puertas y ventanas,
flamean orgullosas las camisas tendidas.
Jocoso Eolo
mueve nubes,
oculta al Sol;
que contrariado,
intenta lucir con más vehemencia.
Ululan los callejones,
las palmeras se cimbrean
con más insinuación.
Neptuno lanza su caballería de blancas olas
Intentando en vano detener a Eolo…
Este con un ágil quiebro
pone en fuga a los espumosos corceles,
que despavoridos huyen al azul del horizonte.
Juega Eolo a corretear por las calles.