De repente se me ocurrió una interesante idea, por que no buscar una isla volante, así no estaría sujeto a un solo mar, a un lago o río, podría navegar a mi antojo e instalarme donde yo quisiera… Hacer como las aves migratorias, en invierno irme al sur y en primavera y verano quedarme en el norte… y en otoño viajar y conocer nuevos horizontes.
La idea era buena hasta que un gruñido del gerente ha hecho que mi maravillosa isla volante se esfumase en el aire como por arte de magia…
Me he vuelto a sumergir en la búsqueda de mi anhelada isla.
Sigo pensando que era una muy buena idea…