Esta mañana leyendo un post en Lb (loca por la luna) me he encontrado con una poesía que me ha hecho recordar esta pequeña historia escrita hace ya muchos (muchos ) años...

Abrió los ojos, y se preguntó:-¿Por qué está todo tan oscuro?
Intentó moverse para buscar el interruptor, pero no pudo, se sentía rígido, tal vez excesivamente.
-¡Eh!- intentó exclamar en voz alta, pero para asombro suyo, la voz no le salió del cuerpo.- ¡Eh! Volvió a exclamar, esta vez mentalmente…
Seguía oscuro. Intentó recordar; los últimos días habían pasado rápidos, pero, ¿qué había sucedido? No logró recordarlo. Intentó moverse, tampoco pudo esta vez
Una duda comenzó a inquietarlo. Pero no, no podía ser…
-¿por qué no viene nadie?
Silencio igual de denso que la negra oscuridad.
Por fin se pudo poner en pie, olió a tierra húmeda. Sobre él, el estrellado firmamento, se encontró sentado sobre una blanca losa de mármol. Se sentía extraño. Volvió la cabeza y delante de él una lápida. Leyó: R.I.P. los ojos casi se le salen de las orbitas, debajo estaba escrito su nombre.”TUS AMIGOS Y FAMILIARES NO TE OLVIDAN.” Rezaba el parco epitafio.
Apoyó la cabeza en sus manos y reflexionó:
- Esto no es exactamente lo que pensaba que sentía cuando uno muere… Siempre creí que no sentiría nada....- Otra duda volvió a asaltarle- O tal vez, ¿ya he estado muerto en vida?