
A pesar de que el Otoño estaba bastante avanzado, el cielo era de un azul deslumbrador, el sol brillaba con fuerza; la Alhambra entera refulgía, como una gigantesca piedra preciosa; desde el Norte, de cuando en cuando, soplaba una ráfaga de aire frío; el invierno estaba próximo .
Al salir de la Torre de la Sultana, mis ojos se encontraron con el Jardín de los Adarves, no es que fuera este uno de los más notables de la Alhambra, pero su sencillez me encandiló.
Me senté en un banco de piedra, calentado por el sol de mediodía.
Observé a mi alrededor; el jardín era estrecho, se encajonaba entre la Muralla del Barrio Castrense y la exterior de la Alcazaba; no era un jardín árabe propiamente dicho, la fuente que había en casi uno de sus extremos si era Musulmana, un gran copón tallado en piedra; pero a ambos extremos había sendas fuentes Cristianas, con figuras mitológicas labradas en roca.
A pesar de ser otoño el jardín estaba profusamente florido, parecía que la primavera se había instalado eternamente en este lugar.
Abajo se extendían Las Torres Bermejas y las alamedas , eran de un color verde húmedo; más allá se alzaba la ciudad, con sus modernos edificios, la cubría una sucia nube gris ; más allá aun , las Sierras ; y en la lejanía , donde mi vista no alcanzaba , el mar .
Cerré los ojos, me dejé embriagar por el sonido de las fuentes, el aroma de las flores, el trino de los pájaros, el áspero tacto de la piedra y caí en un extraño éxtasis...
Al abrir los ojos me encontré sentado en el mismo banco, rodeado por el mismo vergel, la moderna ciudad había desaparecido, frente a mí se alzaban: Al-Sabica, Rabad, Al-Fahharin y la Corona de torres que protegen Granada.
Entonces apareció ella; paseaba por el jardín, las fuentes enmudecían a su paso y los pequeños pajarillos se agolpaban en la muralla para poder dedicarle sus cantos; a su paso las flores refulgían con mayor belleza; el sol brillaba con mas calidez, y abajo en Al-Sabica una explosión de verdor ascendía hacía el cielo. A esta hora del mediodía todo era perfecto y bello, en el Palacio más hermoso del Orbe, y la criatura más bella y delicada jamás nacida paseaba allí, era una conjunción de dos astros.
Se acercó mas, no pude menos que clavar mis rodillas en tierra, deslumbrado, atónito...
Su pelo era corto, de color oscuro, coronaba su cabeza una diadema de florecillas. Sus ojos pardos , brillaban como el sol del mediodía ; la sonrisa que poblaba su boca era como el canto de una fuente en el deshielo , el primer día de primavera ; su piel fina como el cristal , refulgía .Vestía una sencilla Túnica, que al moverse reflejaba todos los colores que poblaban el jardín . Me miró, extendió su mano hacía mi, depositó en mis labios un beso, suave como una caricia, como el caer de un pétalo de una rosa... Quedó aquel embriagador perfume a vida ... Y cuando por fin abrí los ojos , estaba de rodillas junto a una fuente ; por uno de los extremos del jardín entraba una excursión acompañada de su guía . Al ponerme en pie, observé la cajita de madera que había junto a mi, la cogí, y al abrirla de su interior escapó un rayo multicolor, el brillo de una mirada, y aquella cálida sensación en los labios.
Apreté fuertemente la caja contra mi pecho; abandoné la Alcazaba, el sol brillaba majestuoso encima de los palacios. Al atravesar la Puerta del Vino, me fijé en la llave que había esculpida en el dintel.
Miré mi pecho, había una cerradura tallada en él... La caja se transformó en llave.
Sonreí.
Nota:
Adarve: Es el muro de una fortaleza o castillo en su primitiva designación, pero el uso lo ha reducido al camino detrás de un parapeto o al que en la parte más alta del citado muro está protegido por las almenas.
Publicada anteriormente en mi otra Bitácora Las Noches Perdidas.





26 sep 2005 | 01:34 AM
gracias...me recordaste a mis bisabuelos de Granada, y a mi fascinación por la Alhambra.
algún día..."entrare en Granada"
26 sep 2005 | 04:09 PM
La alhambra es preciosa, veras como te gusta cuando la visites.
Un saludo.
6 oct 2005 | 12:32 AM
Hola Naúfrago........La Alhambra no es preciosa....¡¡¡es fascinante!!! es mágica......y Patrimonio de la Humanidad. Te lo dice alguien que es de Granada,aunque por desgracia no vive ahora allí.....y que la echa de menos.