Mañana clara,
fresca,
diáfana...
Sumida está la ciudad
en su letargo azul
de cielo y mar.
Hasta los pájaros duermen...
Mañana clara,
fresca...
Mis ojos se posan
en la tranquila ensenada:
Duerme el mar,
duerme la ciudad;
duermes tú...
Mientras el sol,
timidamente,
se asoma por tu ventana.





13 sep 2005 | 05:26 PM
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