Racismo
Nos jactamos de tantas cosas, de las que en realidad carecemos. Presumimos de ser una sociedad moderna y tolerante, cuando en realidad permanecemos anclados en la mas absoluta intolerancia y en el anacronismo. Tal vez deberíamos recordar cada día al levantarnos, que nadie está por encima de otra persona, que todos somos pares; no importa la “raza” (que concepto más estúpido), religión o lugar de nacimiento... Parecemos más preocupados en matizar nuestras diferencias que en buscar puntos comunes que nos ayude a desarrollar una coexistencia pacífica en armonía.
El maldito problema de etiquetarlo todo y a todos; cosíficamos y degradamos a nuestros semejantes, cuando el verdadero punto de partida para la anteriormente citada coexistencia pacífica, sería algo tan sencillo como mirar, tratar y sentir al prójimo como a un igual; simplemente como lo que es: otro ser humano, lleno de las mismas virtudes y carencias que todos y cada uno de nosotros poseemos.





7 sep 2005 | 12:04 AM
Otra reflexión sobre el racismo...
Necio,
por que miras
con desprecio
a tu hermano...