Categoría: Islas (un intento de fotoblog)
(Después de un largo intervalo, nuestro amigo "el náufrago" prosigue con la busqueda de su isla.)


El náufrago se levantó de la silla y con aire distraido comenzó a mirar por la ventana; atardecía y el sol comenzaba a hundirse en el lejano horizonte, de repente un pequeño, pero potente rayo de luz rasgó la incipiente oscuridad, era el faro del puerto.
-¡Ya está!- exclamó el naufrago- Quiero una isla con faro. Así podré guiar a los navegantes y advertirles de los peligros del mar.
Una sonrisa malévola asomó a la cara del gerente.


Después de un rato hojeando islotes inhóspitos y abruptos, nuestro amigo se sintió algo decepcionado; para colmo una desagradable idea había comenzado a anidar en su cabezita: Recordó antiguas leyendas en las que se contaban como piratas encendían hogueras en lugares de la costa, para de esa forma "engañar" a las naves y hacerlas estrellarse contra los acantilados... Luego, solamente tenían que esperar a que el mar arrojase las pertenencias y cargas de los navíos...
La idea le repugnó en sobremanera a nuestro amigo; cada vez tenía más claro que el gerente no era trigo limpio...

Mientras hojeaba el grueso catalogo, al náufrago le dio por cantar una canción que había escuchado hace mucho, mucho tiempo:
Islands, From The First Time We Saw
We Could Wait For This Moment, Like Rocks On The Shore
We Can Never Be Closer, Somehow
For The Moment That Lasts, Is This Moment Now
When The Night's On Fire, Oh! Will You Keep The Candlelight Burning?
Hold On To Your Heart's Desire (Night's On Fire)
When You See One Bird Into The Wind, Another One's Turning
And The Two Can Fly Much Higher (Higher)
(Chorus)
We Are Islands, But Never Too Far, We Are Islands
And I Need Your Light Tonight, And I Need Your Light Tonight
We Are Islands, But Never Too Far, We Are Islands
And I Need Your Light Tonight, And I Need Your Light Tonight
Islands, Never Been To Before
And We Climb So High To Where The Wild Birds Soar
There's A New Path That We Found Just Today
I Was Lost In The Forest And You Showed Me The Way
When The Night's On Fire, Oh! Will You Keep The Candlelight Burning?
Hold On To Your Heart's Desire (Night's On Fire)
When You See One Bird Into The Wind, Another One's Turning
And The Two Can Fly Much Higher (Higher)
(Repeat -Extended- Chorus Twice)
(Extended Chorus)
We Are Islands But Never To Far, We Are Islands
And I Need Your Hart Tonight, And I Need Your Heart Tonight
We Are Islands But Never To Far, We Are Islands
And I Need Your Hart Tonight, And I Need Your Heart Tonight
We Are Islands But Never To Far, We Are Islands
And I Need Your Hart Tonight, And I Need Your Heart Tonight
Island
And I Need Your Light To Night
We Are Islands
And I Need Your Light To Night
Islands
Ooh I Need Your Light To Night
Island, I Need Your Light To Night
Island
Doo Doo Doo

“Isla Decepción”, así rezaba en grandes letras el encabezamiento de la pagina.
-¡Esta!- Exclamó el gerente, mezcla de asombro y de incredulidad.-Si aquí no hay nada que merezca la pena.
Pero que quieren que les cuente, el nombre me había llamado la atención.
… La Isla Decepción pertenece a l archipiélago de las Shetland del Sur, en la Antartida.
Además es un foco de actividad sísmica de la Antartida.

Es un paisaje lunar, casi desértico y como únicos vecinos focas, pingüinos y algunos científicos en época estival, lo que se dice una vecindad tranquila…
Sobre su nombre existe una leyenda: el sentimiento provocado en su momento por la creencia de que existen fabulosos tesoros de piratas y bucaneros que, una vez allí, nunca aparecieron…
Levanté la mirada y comprendí el enojo que había invadido al gerente. Lo imaginé provisto de pico y pala, horadando las desiertas calas, blasfemando bajo la burlona mirada de focas y pingüinos.
- Esta no me interesa- Sonreí socarronamente.
Mientras pasaba página,oí como el gerente murmuraba entre dientes.

El gerente había comenzadao a impacientarse; seguramente pensó que aquello iba a ser una venta rápida y la espera, las preguntas y mis numerosas dudas comenzaban a impacientarlo...
Las hojas del grueso catalogo volaban raudas; apenas podía ver las islas allí expuestas...
Pequeños atolones, islotes perdidos en medio de algún ignoto mar, islas inmensas como continentes... todas desfilaban sin que yo pudiera decir est es la que me interesa.
Mi desasosiego iba en aumento ( y la impaciencia del gerente aumentaba en proporción exponencial).
Un nombre me llamó la atención y grité:-¡Esta!- Al tiempo que pude detener el torrente de hojas...

Mientras el gerente proseguía con su perorata de charla sobre esta o aquella isla, de las violentas tormentas en los mares del sur, de erupciones volcánicas… Piratas y que se yo de barbaridades. En un instante de lucidez mental se me encendió una lucecita en la cabeza.- ¡Ya está!- me dije para mis adentros.
-¿Por favor el aseo?- le pregunté al gerente.
-Al fondo- Masculló, irritado en sobremanera. La venta se estaba haciendo demasiado larga y se le empezaba a notar impaciente.
Tras cerrar la puerta del diminuto excusado, saque papel, lápiz y comencé a escribir el siguiente mensaje:
”Estimado Poseidón:
Estoy buscando una nueva isla donde asentarme.
¿Podrías echarme un cable?
Siempre a tu servicio
EL Náufrago.”
De unos de mis bolsillos extraje una botella vacía. Puse el mensaje en ella y sin pensarlo dos veces la arrojé por la ventana.
Tiré de la cadena y abrí el grifo para disimular.
-Bueno, ¿Por donde íbamos?
-Buscando una isla.-Gruñó el gerente.

De repente se me ocurrió una interesante idea, por que no buscar una isla volante, así no estaría sujeto a un solo mar, a un lago o río, podría navegar a mi antojo e instalarme donde yo quisiera… Hacer como las aves migratorias, en invierno irme al sur y en primavera y verano quedarme en el norte… y en otoño viajar y conocer nuevos horizontes.
La idea era buena hasta que un gruñido del gerente ha hecho que mi maravillosa isla volante se esfumase en el aire como por arte de magia…
Me he vuelto a sumergir en la búsqueda de mi anhelada isla.
Sigo pensando que era una muy buena idea…

El gerente se puso en pie, y miró con sus ojillos malévolos.
- Bueno, eh...-apenas podía balbucir- lo cierto es que varios amigos me han aconsejado una isla que sea de agua salada... y en este tipo de islas estoy interesado.- Volví a sumergirme en el grueso catalogo.
-¡¡ Bien!! Grumete, ya lo vamos teniendo claro.- Y soltó una brutal risotada, el corazón se me encogió.
-¿Qué le parece esta?- y me señaló una en las ajadas hojas del libro. El huesudo dedo se me antojó una garra.
- No está mal la isla, pero había pensado algo más sofisticado...




